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Capilla de Candonga

 

 

Su historia: Las tierras sobre las que se establece la estancia luego llamada "Estancia de Candonga", constan en unas escrituras públicas del 25 de junio de 1720 en las que el Capitán Bernardino Arias Velázquez y su mujer doña Isabel Moyano Cornejo, vendían una fracción de tierra situada a ocho leguas de Córdoba al Capitán don José Moyano Oscariz, por la suma de cuatrocientos pesos al contado.

Según los documentos del Archivo Histórico de Córdoba, esta tierra lindaba: "por la parte sur con las tierras de Tilín y Cupil, y por la parte del oriente con todas las aguas que caen desde la cumbre arroyo abajo hasta una angostura y desde allí para la parte del este hasta la loma de San Francisco arroyo arriba hasta una angostura donde está una huerta de durazno llamada Candonga y para el poniente hasta topar con el mojón de Alpatauca que son en la forma y manera que se nos fueron dadas en dote".

Diversos historiadores, como Alejandro Moyano Aliaga, revisaron diversas piezas documentales que precisaban la ubicación de la estancia. Cuando Don José Moyano Oscariz compró la propiedad en 1720, la habría rebautizado como Estancia del Rosario de Santa Gertrudis, realizando notables mejoras, como plantaciones de frutales y huertas. Construyó un molino con su acequia para la molienda (hoy restaurado), adquirió un alambique y botijas para la elaboración y conservación de vino, hizo edificar una casa y construir un corral para la guarda del ganado, constituido por yeguas, caballos, vacas, mulas y bueyes. Don Moyano Oscariz, devoto de la Virgen María, viendo que la comarca carecía de un lugar para el culto divino, emprendió la obra de la capilla que luego colocó bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario, aunque la fecha exacta es bastante difícil de determinar. Se supone que fue construida entre los años 1700 y 1762. El historiador Mario Buschiazzo dice que tradiciones lugareñas sostienen que data de 1730 en "La Estancia Jesuítica", mientras que Monseñor Cabrera por su parte afirma "hermosa y antigua capilla del siglo XVII" en "Córdoba del Tucumán". Tampoco es posible saber quién fue el autor material de la obra, que en una restauración en 1948, no se respetó la estructura original del techo a dos aguas: se hizo en cambio uno de bóveda.